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10 Discos de Jazz que hay que tener.

Y 10 alternativas a ellos.

Los clásicos e imperdibles del Jazz han sido mencionados ad nauseam a lo largo de las últimas décadas. Pero no por ello deja de ser importante recordar, cuando menos, el top 10 de los mismos, mientras exploramos algunas alternativas tal vez menos conocidas o exploradas de los mismos artistas.


Aún así, también debo reconocer que, espero, esta lista sirva a aquellos que aún no han encontrado su sitio en el amplio panorama del jazz. Y es que, no hace mucho, leía en un foro de internet como alguien pedía guía para adentrarse en el mundo de esta fascinante música.


1. Kind of blue - Miles Davis (1959)



Clásico de clásicos. No hay colección de discos que no tenga, al menos, una copia de este mítico álbum. En tan solo unas 10 horas de tiempo de estudio Miles Davis, acompañado de Cannonball Adderley, John Coltrane, Paul Chambers, Jimmy Cobb y Bill Evans, entre otros, nos regalaron esta imperdible joya, a la que algunos consideran la máxima expresión del género.


La nóvel utilización de melodías construídas a partir de formas modales permitió un sonido único a la composición, donde destacaba la gran calidad de los músicos que acompañaron a Davis en la grabación, permitiéndoles un amplio margen de improvisación y construcción basándose en tan solo una nota.


1.A. Sketches of Spain - Miles Davis



Lanzado al año siguiente de Kind of Blue, el album destila la influencia que el Concierto de Aranjuez tuvo en el trompetista. El resultado, un álbum de jazz fusión impregnado de sonidos propios de la península ibérica. Con versiones del segundo movimiento de dicho concierto y la canción del fuego fatuo, del ballet El amor brujo, de Joaquín Rodrigo y Manuel de Falla, respectivamente.


Aún y tras críticas iniciales, el álbum ha conseguido posicionarse sólidamente, década a década, entre los álbumes de jazz más reconocidos. No quiero decir que sea el mejor trabajo de Davis pero considero que, al ser hispanoparlantes, cobra un significado especial el considerar la influencia que la música ibérica tuvo en el genio.


2. Blue Train - John Coltrane



El iconico álbum de 1957 cimentó de manera inamovible a Coltrane como uno de los grandes del Jazz. Producto casi por entero del genio del saxofonista, salvo la inclusión del tema Old Fashion como único no compuesto por él.


Se trata de un álbum representativo del ideario del artista y, en ciertos sentidos, revelador en relación al camino que tomaría su estilo a lo largo de su carrera. Es, sin lugar a dudas, una expresión por entero del genio de Coltrane. Para mí, fue el primer álbum de jazz que realmente escuché con atención y que terminó por abrirme las puertas a un amplio y maravilloso mundo de melodía e interpretación.


2.A Giant Steps - John Coltrane



Varios elementos destacan la importancia de este álbum. Algunos le consideran un álbum hermano a Kind of Blue, pues las grabaciones del mismo ocurrieron tan solo dos semanas después a las participaciones del saxofonista en el álbum de Miles Davis. Por otro lado, se trata de su álbum inaugural con el sello Atlantic, en el cual permanecería muchos años. Por último, es un material de estudio forzado para todos los intérpretes del instrumento, pues la estructura de desarrollo elegida por Coltrane en progresiones, marcaron una hoja de ruta para el desarrollo del jazz moderno.


3. Mingus Ah Um - Charles Mingus (1959)



Más allá del enigmático título, basado en declinaciones en latín, este álbum de 1959 resulta esencial en cualquier colección seria de jazz por diversos motivos. Intrincado como la mente del bajista, todos y cada uno de los títulos guarda relación directa y estrecha con un elemento de la vida del autor. Ya sea por relaciones personales o pasajes que marcaron su vida. Casi se podría decir que forma parte de la categoría de "concept album", cuyo objeto de enfoque sería la vida del propio Charles Mingus.


Un detalle relevante. Si se quiere la edición completa y no editada del LP, es necesario acudir a la primera versión del mismo de 1979, puesto que la original vio editados los temas en términos de duración.


3.A. The Black Saint & the Sinner Lady - Charles Mingus



Grabado en 1963, el álbum presenta a Mingus como líder de un grupo de 11 músicos quienes desarrollan una composición similar en formato a la música que acompaña a una presentación teatral o a un ballet. Marcado por una composición compleja y bien construida, el entramado creado por los múltiples instrumentos genera una composición única que mezcla, a la vez que estilos musicales diversos, texturas y sonidos que crean perspectivas varias ante quien lo escucha.


Las múltiples referencias a la calidad de la composición musical que integra el álbum no son exageradas. Es, sin lugar a dudas, una obra maestra que trasciende el género del Jazz. Como tal, una inclusión automática a cualquier colección.


4. Time Out - Dave Brubeck Quartet (1959)



El álbum de Dave Brubeck y su cuarteto fue un álbum conceptual. La premisa que subyace a todo el disco se centra en la utilización de marcas de tiempo inusuales en el género Jazz.


Influenciado por el descubrimiento de la utilización de marcas de tiempo distintas a las tradicionales en la música occidental en una gira por Eurasia, Brubeck decidió producir un disco que incorporara dicha influencia, aunque no esperaba que fuera un éxito.


Si bien el disco recibió críticas poco favorecedoras en su lanzamiento, el tiempo ha otorgado al mismo el estatus de iconico con que cuenta hoy día. Entronizándolo como una de las más grandes expresiones de Jazz de todos los tiempos y, en el proceso, influenciando un sinnúmero de composiciones. Imperdible en este álbum es la contribución de Joe Morello en la batería.


4.A. Anything goes - Dave Brubeck Quartet (1967)



El último disco del cuarteto en Columbia antes de su éxodo a Atlantic. Brubeck y sus discípulos se embarcan en la ambiciosa tarea de versionar la música de Cole Porter, un reconocido compositor estadounidense.


Es, tal vez, uno de los discos menos codiciados del grupo pero creo, sinceramente, uno de los mejores. Los solos de Brubeck en piano y de Desmond en el saxo son impresionantes. La sección de ritmo, compuesta por Morello y Eugene Wright realizan un magnífico trabajo de acompañamiento y destacan por su solidez y coherencia en la ejecución de las composiciones de Porter.


5. Saxophone Colossus - Sonny Rollins



El sexto álbum del saxofonista y su mayor éxito lo presenta acompañado de una alineación estrella, incluido Max Roach en la batería. Agraciado con la participación de Rudy Van Gelder en la producción del álbum.


Destaca, en lo particular, la elevada propuesta de Rollins para desatar un genio inventivo sin precedentes a la hora de ejecutar los solos, particularmente, en "Blue 7", donde el intérprete logra entablar un hilo conductor suficientemente coherente para dar continuidad a los 3 solos que interpreta durante la grabación.


5.A. Alfie BSO - Sonny Rollins (1966)



El álbum contiene la música compuesta y ejecutada por Rollins y su grupo para la película británica protagonizada por Michael Caine. Las críticas sitúan las composiciones de Rollins como un contrapunto excelente a la evolución de la cinta y el personaje en la pantalla.


La capacidad de Rollins para dar profundidad y acompañar al contenido visual de la cinta reflejan su capacidad interpretativa y su dimensión como compositor. Se trata, en definitiva, de un trabajo de altísima calidad.


El estilo de improvisación estructurada de Rollins, dotada de una fuerte carga emocional, no dejan indiferente a ningún escucha y, seguramente, impactan de manera sutil pero definitiva a quien mira la transición de los cuadros de la película acompañados de la banda sonora.


6. Monk's Dream - Thelonious Monk (1963)



Después del álbum en que compartía crédito con John Coltrane (1962), Thelonious Sphere Monk y su cuarteto, integrado por Charlie Rouse (Saxo), John Ore (bajo) y Frankie Dunlop (batería) grabaron un monumental disco de Jazz, el primero bajo el sello de Columbia y uno que, no solo aumentó el estatus de Monk como un magnífico compositor e intérprete, sino que pavimentaron el camino a su consolidación y reconocimiento como tal.


Es, hasta la fecha, el álbum más vendido del artista y tal vez el que más se identifica con su trabajo. A lo largo de los temas es posible escuchar e identificar el iconico estilo del pianista, mientras descubre a quien le escucha las cualidades del piano como un instrumento que puede explorar la sensibilidad con la abrupta contraposición de sonido y silencio. Haciendo un uso exquisito de disonancias y cambios repentinos de tono, Monk y sus acompañantes proyectan un escenario musical sólido, complejo y, a la vez, acogedor a lo largo de los 8 temas (12 si consiguen la versión extendida con las tomas alternativas de 4 de los temas).


6.A. Alone in San Francisco - Thelonious Monk (1959)



Pasando al lado opuesto de la moneda y viajando un poco atrás en el tiempo, el tercer álbum del reconocido pianista, esta vez en solitario, nos presenta con un curioso escenario. Grabado en el Fugazi Hall de San Francisco, pero sin audiencia, Monk nos regala 2 títulos "exclusivos" a esta grabación (Bluehawk y Round Lights).


El álbum no solo contiene una excelente selección de temas y una inspirada actuación por parte del artista pues ofrece, además, una excelsa grabación. En ella se presenta, indistintamente, un amplio escenario a la par que da la impresión de encontrarse en íntima proximidad al piano de Monk mientras este ejecuta sus composiciones. Para los amantes del piano, es un must have.


7. Shape of Jazz to come - Ornette Coleman (1959)



Aunque muchos creen que se trata del primer álbum del saxofonista, es en realidad el tercero. Primero bajo el sello de Atlantic. Tras un difícil inicio en el mundo del jazz donde, afortunadamente, su talento fue reconocido y explorado por John Lewis del Modern Jazz Quartet, Coleman logró por fin romper la barrera que su novel aproximación al jazz le había creado.


Tal era el desencanto de Coleman con el mundo del Jazz que consideró abandonar su carrera musical para dedicarse a la religión. Afortunadamente Nesuhi Ertegun, director de Atlantic Records, lo convenció de lo contrario. A la vez, fue Ertegun quien sugirió el título del disco, tras escucharlo y ver el potencial que el mismo tendría para influenciar el Jazz a partir de su debut.


El particular sonido de Coleman, el que algunos contribuyen no solo a su estilo sino a su saxofón plástico (que aparece en la portada del disco), aunado al novedoso formato de improvisación derivada de un hilo conductor en cada tema, hace de este disco un verdadero paso hacia adelante con respecto a los demás músicos de su época. El free-jazz se debe, casi enteramente, a esta obra.


7.A. Free Jazz. A Collective Improvisation by the Ornette Coleman Double Quartet. (1961)



Si "The Shape of Jazz to Come" abrió la puerta al free jazz, este disco acabó por introducirlo de lleno al público. No solo lo anuncia en su título, sino que lo lleva a término con un particular estilo.


El disco está compuesto por una extensa improvisación que solo está anclada a una mínima serie de intervalos predeterminados, a modo de migas de pan que marcan una ruta. Además, el concepto de doble cuarteto es ejecutado de una manera particular. El cuarteto de Coleman se presenta en el canal izquierdo y, un cuarteto completo y distinto, en el derecho.


Ambos grupos tocan de manera simultánea, lo que crea una particular experiencia. El formato de improvisación utilizado por los músicos fue único en época. Se trata de un álbum único y diferente. Aunque su recepción polarizó a los críticos, a mi parecer es necesario incluirlo en la lista. No solo por su originalidad y calidad artística, sino por que realmente presenta un contenido musical de importancia.


8. Headhunters - Herbie Hancock



El doceavo álbum de estudio del pianista le retrata con un ensamble diverso de músicos que le acompañan al ambicioso terreno del jazz funk. El álbum culmina el periodo de experimentación del artista y, en mi opinión, destila sus más innovadores descubrimientos en un complejo entramado de sonidos y melodías que sorprenden por su innovación.


Es un álbum muy diferente al resto de jazz que se escuchaba en la época. Hace falta escucharlo para realmente apreciarlo.


8.A. Empyrean Isles - Herbie Hancock (1964)



En un tono mucho menos funk y más "clásico" pero, igualmente, ejecutado con un estilo cautivador, este trabajo recoge el la labor de Hancock con el resto de los músicos que acompañaban a Miles Davis (Ron Carter, Tony Williams, y Freddie Hubbard) para el que sería su cuarto álbum de estudio.


Grabado en el estudio de Rudy Van Gelder y publicado bajo el sello Blue Note, fue la obra que estableció a Hancock como uno de los grandes músicos de Jazz de su generación. Hace falta hacerse con el CD de la reedición de 1999 para acceder a los temas extras de las tomas alternas de "One finger snap" y "Oliloqui Valley".


9. Moanin' - Art Blakey & The Jazz Messengers (1959)



Otro álbum lanzado en 1959, publicado por Blue Note y grabado en los estudios Van Gelder se suma a la lista de nuestros 10 imperdibles del Jazz. ¿Coincidencia en alguno de estos 3 atributos?


Originalmente titulado "Art Blakey & The Jazz Messengers" fue posteriormente rebautizado a "Moanin'" tras el título escrito por el pianista Bobby Timmons. El álbum marcó el regreso de Blakey a Blue Note tras grabar con diferentes sellos discográficos.


En el disco se mezclan influencias de gospel y blues con hard bop, marcados y traídos a la vida por el estruendoso estilo de Blakey en la batería y la sutileza de sus acompañantes.


La influencia que tuvo en Blakey su estancia en África es palpable en este disco y es esencial para entender la evolución musical del artista quien, en los años siguientes, no hizo más que refinar su innovadora forma de interactuar con su instrumento.


9.A. First Flight to Tokyo (the lost recordings) - Art Blakey & The Jazz Messengers (1961 - 2021)



Art Blakey (Batería), Wayne Shorter (Sax Tenor), Lee Morgan (trompeta), Bobby Timmons (Piano) y Jymie Merrit (Bajo) grabaron el presente álbum durante la gira que realizaron en Japón en 1961. Sin embargo, el material en cuestión no fue editado hasta 2021.


Originalmente planeado como material de grabación para un documental de la banda, la pérdida de interés y posterior bancarrota de la empresa que tenía los derechos hizo que las grabaciones estuvieran perdidas por años. Hasta que en 2017 fueron descubiertas entre los archivos de Fumiko Sakao una editora de cine Japonesa que había muerto recientemente. Disfrutar de estas grabaciones inéditas y, sorprendentemente bien grabadas, nos transporta al Hibiya Public Hall de Tokio. Este disco es representativo de una agrupación sólida y consolidada. Con gran talento colectivo e individual. Una sólida compilación de grabaciones que, sin duda, son una excelente alternativa al resto del iconico material de Blakey y su agrupación.


10. Somethin' Else - Cannonball Adderley (1958)



El único álbum del saxofonista en la casa Blue Note lo presenta rodeado de un genial acompañamiento en el que se integra el propio Miles Davis y el baterista Art Blakey, acompañados de Hank y Sam Jones.


Se trata de un disco de Jazz con fuertes influencias de blues, donde el particular estilo de Adderley tiñe de azul los temas a lo largo del disco, mientras que la genialidad de los solos se Davis y la sólida sección de ritmo dan las pinceladas maestras a esta excelsa grabación.


Si bien la participación de Miles Davis como acompañante es rara, incluso más después de 1955, la influencia de Davis es palpable a lo largo del disco. Desde la elección de los temas hasta los solos y la composición del tema principal. Casi podría decirse que es un disco de Davis. Miles y "Cannonball" grabarían, meses más tarde, el famosísimo Kind of Blue.


10.A. Cannonball & Eight Giants - Cannonball Adderley (1973)



Si, se trata de una compilación, no, no voy a poner los discos originales por delante de este, por qué hacerlo implica complicarnos la existencia. ¿Para qué?


El material contenido en esta compilación fue grabado, originalmente, en 1958 durante lo que podríamos considerar la mejor época del músico. No solo eso, en el álbum le acompañan músicos de gran calibre (de ahí el título), Art Blakey, Sam Jones, Bill Evans, Wynton Kelly, Blue Mitchell, Percy Heath, Joe Jones y Milt Jackson.


Los 2 discos, originalmente publicados por el sello Riverside son: "Portrait of Cannonball" y "Things are getting better" aunque en esta edición se incluyen temas inéditos (2 tomas de Minority de Gigi Gryce).


No se trata de un sucedáneo a Somethin' Else, es mejor considerarlo un complemento.



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