Primare ALLT i ETT
- Manel Segarra

- hace 1 día
- 5 min de lectura

Que la Alta Fidelidad como la conocíamos hasta hace un par de décadas está evolucionando es un hecho que no se le escapa a ninguna marca que quiera estar al día. Viviendas más pequeñas, más movilidad, uso generalizado del streaming, integración audiovisual… Son tendencias que acaban influyendo en la concepción de nuevos productos para escuchar música. La marca PRIMARE no es ajena a ello y lanza el ALLT-i-ETT, una propuesta muy interesante y totalmente alejada del audio estéreo con componentes separados. Se trata de una versión “todo en uno” que se caracteriza por mantener un sonido de verdadera Alta Fidelidad. A primera vista, puede parecer un barra de sonido Premium, pero, atención, no nos dejemos engañar por su aspecto compacto. La apuesta de la marca noruega va mucho más allá. Al desembalarlo ya notamos que estamos ante un equipo compacto pero pesado. Una vez instalado, llama la atención la pantalla motorizada cuya inclinación puede regularse con el mando a distancia. También encontramos mandos táctiles básicos y una rueda de volumen sólida con buen tacto.
En el apartado acústico, este equipo integra un completo conjunto de transductores formado por dos tweeters con guía de ondas, dos midwoofers y seis woofers, una configuración diseñada para ofrecer un sonido equilibrado, con buena extensión en graves, claridad en el rango medio y un alto nivel de detalle en las altas frecuencias. Esta arquitectura multivía permite que el sistema funcione como una solución estéreo de altas prestaciones sin necesidad de otros altavoces externos.

El protector frontal es fácilmente extraíble y, sin él, el ALL-i-ETT gana una estética más técnica y agresiva. El aparato, una vez en reposo y con el protector vuelto a instalar, parece una barra de sonido sobredimensionada y pasa relativamente desapercibido. El tono de madera oscura del panel superior es un acierto en ese sentido, por aportar elegancia y discreción. Difícilmente desentonará en cualquier entorno decorativo.
A pesar de que la marca provee un mando a distancia con todas las funciones principales, es conveniente descargar la aplicación PRISMA que permitirá acceder a sofisticadas opciones de configuración: DSP con corrección de sala, ecualización de 11 bandas, audio espacial 3D, etc. Las funciones de conexión ofrecen una experiencia de usuario inigualable desde aplicaciones nativas, ya sea con Spotify Connect o las más audiófilas Qobuz Connect y TIDAL Connect.
He de decir que, aunque la app es sencilla de bajar, instalar y aparejar a la unidad, en su uso normal presenta algunas inestabilidades. Otras marcas como Wiin o Eversolo, con más experiencia en audio digital y productos compactos, tienen apps más intuitivas y sin fisuras. Entiendo que, en próximas actualizaciones, el tema quedará más que resuelto. Mi recomendación es que, para escuchar música en streaming, se utilice directamente la app de nuestra plataforma contratada (TIDAL, Qobuz…) y se seleccione desde ahí la salida correspondiente al PRIMARE. La función “Connect”, ahora sí, funciona a la perfección. Por lo tanto, reservamos la app PRISMA, sobre todo, para configuración. Aunque, para los usuarios de radio DAB o por internet, la app permite la localización de casi cualquier emisora del mundo. Y, por otro lado, también merece mención la completa conectividad, con detalles interesantes como la salida de auriculares escondida en un lateral.

Pero vayamos a lo importante, el sonido. La amplificación nos ofrece hasta 300 W en clase D, todo un acierto y una garantía de eficiencia y, sobre todo, de que vamos a ir siempre sobrados. La primera duda que nos asalta es si un “todo en uno” será capaz de ofrecer una imagen estéreo creíble. Para ello vamos con “Protocol 6” (2026) de Simon Phillips. He de aclarar que, después de jugar con el DSP, la ecualización y las opciones de posicionamiento (esquina, pared trasera…) he dejado al equipo sin ningún tipo de procesamiento. Entre otras cosas, porque he llegado a la conclusión que, a no ser que tengamos una sala muy difícil, no le hace falta. El ALLt-i-ETT exhibe una potencial descomunal. La batería de Phillips ataca sin piedad y, también sin desfallecer, el PRIMARE nos restituye los graves con rapidez y contundencia. Salvo casos muy concretos, me queda claro que un subwoofer adicional es totalmente prescindible. ALLT-i-ETT se basta por sÍ solo, y, en todo caso, esa explosión de graves está más cerca del exceso que del defecto. La marca noruega ha hecho un buen trabajo y parece mentira que unos transductores relativamente pequeños den ese resultado. Y, respondiendo a la duda, el ALL-i-ETT es asimismo capaz de construir una imagen sonora amplia, profunda y que llena la estancia. No alcanza la separación de canales que ofrecerían dos altavoces independientes, pero se acerca mucho. Este todo en uno nos está gustando y queremos hilar fino en la crítica del sonido y, para ello, reproducimos “30” (2025) de Sophie Zelmani. La voz de la cantante nos llega cercana y con una fidelidad tímbrica propia de un verdadero equipo High End de componentes separados. Por suerte, la huella sonora de marca está presente en el mejor sentido: limpieza, calidez acústica en voces y cuerdas, separación de instrumentos…

Podemos decir que el ALL-iETT es un verdadero PRIMARE. Me ha sorprendido muy positivamente la dinámica y la focalización de la voz. Con este tipo de música, más relajada y “analógica”, nos damos cuenta de que este aparato es mucho más que una barra de sonido apañada. Lo he seguido probando con más tipos de música y emparejándolo por Bluetooth con el televisor. El rendimiento ha sido sobresaliente en todos los casos, particularmente en películas de acción, ya que es capaz de generar una cierta tridimensionalidad en escenas con efectos especiales. Aparte de que, con los vatios que tiene, llena la sala con mucha autoridad hasta volúmenes que ponen al límite la convivencia vecinal. La verdad es que, en los dos fines de semana que he desarrollado el análisis de producto, para una cosa o para otra siempre que he estado en casa lo he tenido funcionando.

En conclusión, el PRIMARE ALLT-i-ETT es una solución práctica para el aficionado exigente que demande un sonido a la altura de un buen equipo de Alta Fidelidad. Quizá su mayor objeción pueda ser el precio. Ciertamente, no es un producto económico y puede chocar que, con ese aspecto compacto, ronde los 3.000 euros. Pero hay que valorarlo a partir de la extraordinaria calidad que ofrece y de su gran polivalencia. Enfocado así, el coste de oportunidad de adquirir componentes separados que ofrezcan el mismo rendimiento seguro que es muy superior. Por tanto, es un tema muy relativo y, al final, hay que agradecer a PRIMARE que no haya hecho concesiones y que lance al mercado un producto exclusivo y prácticamente insuperable dentro del concepto “todo en uno”. Creo sinceramente que el ALLT-i-ETT va un paso más allá que otras alternativas que encontramos en el mercado. Y esa diferencia cualitativa puede valer la pena pagarla.





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