Hidizs AP80 Pro Max
- Fernando Alday

- hace 3 días
- 10 min de lectura

Un pequeño DAP que impresiona no sólo por su excelente sonido, sino también por un impresionante cúmulo de funciones en un envase muy pequeño y atractivo.
Si, lo admito. Pertenezco (o más bien pertenecí) a ese grupo de personas que pensaba que, con un smartphone, tenía el tema de escucha fuera de casa resuelto.
Debo admitir que he pasado por alto algunas oportunidades de probar reproductores de audio digital (DAP) dedicados, centrándome en cambio en reseñar DAC portátiles y otros accesorios para mis sesiones de escucha fuera de casa. Sin embargo, la oferta de Hidisz de proporcionarme su AP80 PRO MAX para una reseña me ha hecho darme cuenta del potencial que ofrecen estos reproductores dedicados.
El segmento de los reproductores digitales portátiles de dimensiones contenidas ha encontrado en la firma Hidizs a uno de sus defensores más representativos. Con el AP80 Pro Max, la marca no busca competir en la liga de los titánicos DAP basados en Android que saturan los bolsillos, sino ofrecer una estación de escucha purista, compacta y sumamente polivalente. Se trata de un dispositivo diseñado para el aficionado que exige una conversión digital-analógica solvente y un pilotaje preciso en movilidad, convirtiéndose en el compañero de viaje ideal para exprimir transductores analógicos directos sin necesidad de cargar con pesados módulos adicionales.
Fundada en 2009 por un grupo de ingenieros, músicos y entusiastas del audio de alta fidelidad, Hidizs nació con un propósito muy claro: democratizar el audio de alta resolución portátil sin que ello implicara desembolsar sumas prohibitivas de dinero ni cargar con equipos excesivamente voluminosos. La marca se estableció formalmente tras años de investigación y desarrollo, irrumpiendo con fuerza en el panorama internacional en 2014 con el lanzamiento de su primer reproductor digital portátil (DAP), el Hidizs AP100. Este dispositivo llamó la atención de la comunidad audiófila por su notable sección de conversión y un precio sumamente competitivo.
A partir de ese momento, la firma enfocó sus esfuerzos en la optimización del espacio y en la búsqueda de la máxima eficiencia energética y acústica, convirtiéndose en uno de los actores clave en el auge de los reproductores ultracompactos y los dispositivos de audio de bolsillo. La filosofía de Hidizs se asienta sobre tres pilares fundamentales: portabilidad, fidelidad tímbrica y accesibilidad.
A diferencia de otras marcas del sector que han evolucionado hacia la creación de reproductores masivos y pesados, que a menudo rivalizan en tamaño con un smartphone de gran formato, Hidizs defiende que la alta fidelidad en movilidad debe seguir siendo, ante todo, cómoda y ligera. Su enfoque técnico no pasa por colorear el sonido para hacerlo artificialmente espectacular, sino por mantener un perfil tonal lo más neutro y transparente posible, permitiendo que sea el usuario quien decida el carácter final de la escucha a través de la elección de los auriculares o mediante herramientas de procesamiento digital avanzado y directo, como los entornos de software que co-desarrollan.
El catálogo de Hidizs se ha diversificado con los años, cubriendo prácticamente todas las necesidades del audio portátil moderno mediante las siguientes líneas principales:
Reproductores Digitales Portátiles (DAPs): Encabezados por series icónicas como la AP80 (en sus diferentes variantes Pro y Max). Son el núcleo de la marca, caracterizados por chasis de aluminio mecanizado por CNC, dimensiones de bolsillo, salidas balanceadas y el uso de sistemas operativos dedicados basados en Linux (como HiByOS) para priorizar el rendimiento acústico frente a las funciones accesorias.
Dongles y DACs Portátiles: Con la popularización de los smartphones sin toma de auriculares física, la serie S9 y los adaptadores de la línea XO y SD se han convertido en referencias del mercado. Son pequeños dispositivos autoamplificados por USB-C que elevan la conversión digital a niveles audiófilos utilizando chips ESS Sabre o Asahi Kasei con un consumo de batería mínimo.
Auriculares Intraurales (IEMs): La serie MS (Mermaid) combina diseños estéticos muy cuidados con configuraciones de transductores híbridos (dinámicos, armadura balanceada e incluso tecnología planar-magnética en sus modelos más recientes). Están afinados específicamente para emparejarse a la perfección con la entrega de corriente de sus propios reproductores y dongles.
Construcción y Diseño.
Físicamente, el AP80 Pro Max es un prodigio de ergonomía portátil. El chasis, mecanizado en una aleación de aluminio de alta densidad mediante CNC, exhibe unas líneas angulares muy modernas que facilitan el agarre a pesar de sus dimensiones de bolsillo.
La parte frontal está dominada por una pantalla táctil de alta calidad, que ofrece un contraste y un nivel de brillo más que suficientes para su lectura en exteriores.

La silueta, de diseño muy refinado, es flanqueada en el lateral por una rueda de volumen analógica. Está presenta un giro firme que también hace las veces de botón de encendido. Del mismo lado, un LED que indica funciones del equipo, rodeado por 3 botones dedicados para la reproducción.

En la base del dispositivo se concentran las conexiones físicas, destacando una salida Single Ended de 3.5 mm y una salida balanceada de 4.4 mm, una adición fundamental para gestionar auriculares con mayor exigencia de corriente. Además, la conexión USB-C para carga y gestión de archivos.

Internamente, la arquitectura de conversión doble asegura un suelo de ruido excepcionalmente bajo y una separación de canales óptima. En nuestro banco de pruebas, el reproductor ha sido emparejado directamente con los auriculares intraurales Simgot EP5 y con los monitores fosi audio im4, dos cargas que permiten evaluar con precisión la entrega de corriente, el control de la impedancia y la fidelidad tímbrica del amplificador interno.
Créanme, su diseño habla de un coste mucho mayor al real pero, si al abrir la caja y mirar el AP80 PRO MAX aún no están sorprendidos, seguro lo estarán cuando vean la infinidad de funciones que ofrece. Haré lo posible por cubrir todas ellas. Os advierto, son muchas.

La verdadera columna vertebral de la experiencia de uso del AP80 Pro Max radica en su sistema operativo: HiByOS. A diferencia de los reproductores que adoptan capas pesadas de Android de código abierto, Hidizs ha confiado la arquitectura de su software a los especialistas de HiBy Music, logrando una simbiosis perfecta entre hardware y código escrito a medida. El resultado es un sistema operativo empotrado basado en Linux, sumamente ligero, que arranca en cuestión de segundos y carece por completo del retraso de procesamiento clásico de los sistemas multitarea.
La navegación a través de la interfaz táctil es fluida e intuitiva, estructurada específicamente para la gestión de bibliotecas de música locales. El reproductor indexa miles de archivos almacenados localmente a una velocidad sorprendente, respetando minuciosamente los metadatos y las carátulas.
La joya de la corona de HiByOS es, sin lugar a dudas, el sistema de ajuste de sonido MSEB (Mage Sound 8-Ball). Lejos de ser un ecualizador gráfico tradicional que introduce rotaciones de fase y distorsión indeseada, el MSEB actúa como un procesador de señal paramétrico que permite modelar el sonido basándose en conceptos audiófilos prácticos: temperatura general, extensión de graves, textura de las voces, rapidez de transitorios y aireación de la escena.

Es, casi, como poder aplicar DSP a los auriculares en tiempo real. Eso, sin los engorrosos (y caros) equipos de medición que dicho proceso implica o, en su defecto, en las constantes decepciones de aplicar EQ’s enlatadas hechas por usuarios con preferencias distintas a las nuestras.

La polivalencia inalámbrica y de red del AP80 Pro Max es asombrosa para su tamaño. En el uso diario, el AP80 no ha dejado de sorprenderme, aun semanas después de haber llegado.
Gracias a la funcionalidad HiByLink (dentro de la suite HiBy Connect), es posible enlazar el reproductor al smartphone mediante Bluetooth para controlar la reproducción de la tarjeta local desde la comodidad de una pantalla más grande, una solución inteligente para cuando llevamos el reproductor guardado. ¿Te parece complejo? No te preocupes, con conectividad UPnP, también es posible controlar la música que pasa por el AP80.

Además, el dispositivo puede funcionar como un DAC USB bidireccional, permitiendo mejorar el sonido de un ordenador de escritorio o recibir señal digital de un teléfono. No solo eso, la calidad en este modo es excelente, llegando incluso a superar a algunos DAC dedicados que multiplican varias veces su precio.
Mención especial merece su conectividad Wi-Fi, que no solo facilita la transmisión de música en streaming, sino que permite configurar la reproducción de radio por internet. En modo streaming el ingenioso sistema operativo demuestra su valía pudiendo llevar a cabo las funciones de equipos mucho más complejos con relativa soltura. Podemos buscar contenido, explorar listas de reproducción y, en general, disfrutar de nuestros servicios de reproducción en red sin ningún contratiempo.
Dicha conectividad nos permite, además, enviar a nuestro DAP archivos de música a través de una muy bien resuelta interfaz web. Su uso sencillo, rápido e intuitivo me ha parecido de lo mejor. He cargado cientos y cientos de archivos de esta manera. Todos con un éxito del 100%, sin cortes y respetando la totalidad de los datos enviados.
Por otro lado y, volviendo al tema de radio por internet, debo decirles que he encontrado una de mis funciones favoritas. Configurar los enlaces de streaming de nuestras emisoras culturales y de jazz, directamente en el dispositivo a través de una lista de texto, un abanico de posibilidades enorme fuera de casa, manteniendo la estabilidad de la señal y beneficiándose del mismo procesado interno que los archivos locales, en términos de sonido, ningún reclamo. La excelente presentación, dinámica y resolución del AP80 me tiene impactado.

El AP80 ofrece, además, múltiples opciones de personalización más allá del mero color exterior. Podemos elegir fondos de pantalla, colores del sistema operativo, etc. La navegación y respuesta del sistema es excelente y fácil de gestionar.

Aunque el AP80 Pro Max se desenvuelve con soltura y autoridad con los IEM de nuestro banco de pruebas, quisimos llevar la sección de amplificación interna al límite absoluto de sus capacidades físicas. Para ello, intentamos conectar de forma directa los auriculares circumaurales abiertos Sennheiser HD660S2.
El resultado fue el esperado para un dispositivo de estas dimensiones: la sección de potencia integrada se queda corta ante las exigencias de este transductor. Aunque el volumen alcanzado puede parecer suficiente sobre el papel, el sonido pierde su estructura dinámica, el grave se difumina y la escena se contrae visiblemente debido a las demandas de voltaje de la impedancia de los Sennheiser.
Para solucionar este cuello de botella y evaluar estrictamente la sección de conversión del Hidizs, recurrimos a un amplificador de auriculares externo dedicado, utilizando el AP80 Pro Max como fuente pura y DAC de línea. A través de esta configuración externa, los HD660S2 revivieron por completo, desglosando la música con un control absoluto, una dinámica extendida y demostrando que el doble chip del pequeño reproductor es un transporte analógico de primer nivel cuando se le exime de las tareas pesadas de amplificación.
Con esta configuración, se agradecen 2 factores que el Hidisz resuelve con soltura. El primero, su reducido tamaño, pues no ocupa espacio ni genera molestias al ubicarlo junto a otros equipos y, en segundo término, las opciones de conectividad que permiten gestionar la reproducción de manera remota. Así, el conjunto del AP80 Pro Max y el amplificador no salen del bolsillo, mientras gestiono la repetición desde el iPhone sin cortes ni problemas de conexión. Eso sí, con un sonido sustancialmente mejor que el de cualquier Dongle DAC q haya probado a la fecha.
Cómo suena.
Para poner a prueba el AP80 Pro Max, hemos estructurado las sesiones de escucha alternando entre archivos FLAC (24-bit) almacenados en la tarjeta de memoria MicroSD y servicios de streaming en alta resolución, garantizando una evaluación completa de ambas vías de transporte. La amplificación interna demuestra una madurez notable, ofreciendo una firma de sonido equilibrada, honesta y con un control técnico impecable:
1. Christian Scott aTunde Adjuah – "Twin" (Ancestral Recall): Iniciamos la prueba reproduciendo un archivo FLAC local desde la MicroSD conectado a la salida balanceada de 4.4 mm junto a los fosi audio im4. La intrincada amalgama de percusiones africanas y la trompeta con sordina de Christian Scott exigen una velocidad de respuesta inmediata. El AP80 Pro Max maneja los transitorios con una soltura pasmosa; el impacto de los tambores es seco, físico y no ensucia en absoluto la zona media. La salida balanceada aporta un extra de separación que permite ubicar con precisión el movimiento de las baquetas, demostrando una madurez tímbrica sobresaliente.
2. Samora Pinderhughes – "Grief" (GRIEF): Pasamos al streaming en alta resolución y conectamos los Simgot EP5 a la salida Single Ended de 3.5 mm. Esta pieza, de un minimalismo sobrecogedor apoyado en el piano y la voz cruda de Pinderhughes, pone a examen el suelo de ruido del circuito. El Hidizs ofrece un fondo completamente negro, libre de siseos eléctricos indeseados. La voz se proyecta adelantada, con una textura carnal y un realismo tímbrico excelente, mientras que el piano exhibe un decaimiento armónico muy natural que se funde en el silencio, evidenciando que el reproductor respeta la microdinámica original de la toma.
3. Alfa Mist – "4th Bridge" (Variables): Volvemos a la biblioteca local en FLAC utilizando un amplificador externo y los Sennheisser HD660S2 para evaluar la gestión de texturas complejas y líneas de bajo serpentinas. La base de hip-hop y jazz de este tema entra con una autoridad y un control magníficos. El AP80 Pro Max evita la tendencia habitual de los reproductores compactos de inflar el grave bajo para aparentar mayor cuerpo; aquí el bajo eléctrico es ágil, profundo y mantiene su espacio bien delimitado respecto a los acordes de Rhodes y los platos de la batería, confirmando una neutralidad de corte profesional.
Durante las ya muchas semanas que el AP80 Pro Max me ha acompañado, no dejo de sorprenderme por la calidad del sonido que de él emana. Ya sea con auriculares abiertos, cerrados o IEM’s, el sonido cuenta con peso, presencia, detalle y una excelente proyección. Insisto, cuesta creer lo bueno que es hasta que no se le ha escuchado.
Datos Técnicos.
Sistema Operativo: HiByOS basado en Linux con procesado MSEB y suite de conectividad HiBy Connect (HiByLink).
Salidas de Audio: 3.5 mm Single Ended (estándar) y 4.4 mm Balanced (balanceada).
Almacenamiento y Fuentes: Ranura para tarjeta MicroSD (hasta 2 TB) para archivos locales (FLAC, DSD, WAV, etc.) y soporte para Streaming / Radio por Internet vía Wi-Fi.
Conectividad: Wi-Fi, Bluetooth bidireccional con soporte LDAC y aptX, USB-C (función DAC bidireccional).
Autonomía: Aproximadamente de 8 a 11 horas de reproducción continua dependiendo de la salida y la conectividad inalámbrica activa.
Conclusiones.
El Hidizs AP80 Pro Max se erige como una solución impecable para el audiófilo itinerante que se resiste a delegar su música en los circuitos comprometidos de un smartphone genérico. Su gran acierto reside en la adopción de HiByOS como centro neurálgico; un sistema operativo ligero, especializado y libre de las distracciones de las plataformas móviles convencionales, que otorga una versatilidad de ajuste sonoro inigualable gracias al motor MSEB y expande sus fronteras con la inclusión de radio por internet y la comodidad del control remoto mediante HiByLink.
Emparejado con auriculares directos y honestos como los Simgot EP5 o los fosi audio im4, el reproductor demuestra que no es necesario un chasis pesado ni presupuestos desorbitados para alcanzar un sonido de alta fidelidad riguroso, detallado y con una dinámica sobresaliente.
Hidisz ha hecho una excelente selección de componentes y ha ejecutado el que, para mí, es un DAP de referencia en este (y muchos otros) rangos de precio. Por el momento, admito que se ha vuelto un compañero inseparable en largas sesiones de escucha mientras viajo, cuando estoy fuera de casa o, incluso, para algunas noches donde prevalece el insomnio y las que dedico a descubrir nuevos artistas y horizontes musicales.

Sus lógicas limitaciones ante cargas complejas, como los Sennheiser HD660S2, se resuelven con elegancia mediante amplificación externa, ratificando que su sección de conversión digital es una pieza de ingeniería sumamente madura que se gana una recomendación absoluta en las páginas de Et Sona.









































Comentarios