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AE-1 40 Aniversario

  • Foto del escritor: Fernando Alday
    Fernando Alday
  • hace 13 horas
  • 5 min de lectura

Cuando una marca se esfuerza en revivir un ícono de su pasado y lo hace superando todas las expectativas, no nos queda más que sentir un profundo respeto por su trabajo.


AE1 40th Anniversary

Acoustic Energy es una marca de altavoces británica que, seamos sinceros, no necesita mayor presentación. Recientemente, han dejado huella en la web de Et Sona con la reseña de las AE100² y las AE1 Active. Ambos monitores de reducidas dimensiones que, en su momento, nos impresionaron con su capacidad de "sonar más grandes", llenar la sala y proyectar un sonido musical y agradable. ¿Estarán los AE1 40 aniversario a la altura?


Hablar del AE1 original es hablar de un monitor que, en 1987, redefinió lo que un altavoz de estantería podía hacer en términos de dinámica y precisión. Para este 40 aniversario, la firma no se ha limitado a una operación de nostalgia estética. Han tomado el ADN del diseño original (ese carácter de monitor de estudio para escucha en campo cercano) y lo han refinado con la tecnología de materiales que solo cuatro décadas de experiencia pueden otorgar. El resultado es una pieza que parece querer reclamar su trono como el monitor de referencia definitivo para salas de tamaño reducido.


Construcción.

La construcción de los AE1 40 aniversario es una declaración de intenciones sobre la rigidez y el control de las resonancias. El gabinete mantiene las dimensiones compactas que hicieron famoso al original, pero bajo el acabado de nogal real o negro lacado (las opciones estéticas) se esconde un chasis de alta densidad reforzado internamente.



El corazón técnico reside en su famoso cono de aluminio cerámico. Acoustic Energy fue pionera en el uso de metal para los diafragmas, y aquí encontramos una versión evolucionada de 125 mm que combina una ligereza extrema con una rigidez asombrosa. Esto permite que el driver se mueva con una velocidad de pistón casi perfecta, reduciendo la distorsión a niveles mínimos. El tweeter, por su parte, es una cúpula de fibra de carbono de 25 mm protegida por una guía de ondas (WDT) que asegura una dispersión amplia y una integración fluida con el woofer.


AE1 40th Anniversary

En la parte posterior, encontramos un puerto réflex de ranura ancha, diseñado para minimizar las turbulencias de aire y permitir una extensión de graves que desafía lo que, visualmente, nos podría indicar el tamaño del recinto. Los terminales de conexión son de una calidad soberbia, chapados en oro y capaces de aceptar cables de gran sección sin comprometer el contacto. Todo en este altavoz se siente sólido, denso y ejecutado con una precisión británica impecable. Un sobresaliente a Acoustic Energy.


Como suena.

Para este análisis, hemos mantenido nuestro sistema de referencia con el Lampizator Atlantic 5 TRP y el conjunto de amplificación McIntosh. La transparencia de los AE1 40 aniversario es tal que cualquier cambio en la configuración de válvulas se percibe de forma inmediata.


AE1 40th Anniversary

1. Mikaela Davis – "Graceland Way" (And Southern Star): Este tema es una delicia para evaluar el equilibrio tonal y la separación instrumental. El arpa de Davis se presenta con una nitidez cristalina, donde cada pulsación de las cuerdas tiene un ataque rápido y un decaimiento natural que los AE1 gestionan sin el menor rastro de borrosidad. Cuando entra la sección rítmica y las armonías vocales, los monitores demuestran una coherencia asombrosa; la voz de Mikaela se mantiene perfectamente centrada y orgánica, mientras que el sutil acompañamiento de la banda se despliega en una escena ancha y aireada. La transparencia del cono de aluminio permite que los matices del pedal steel y el cuerpo de las guitarras acústicas respiren, ofreciendo una escucha relajada pero sumamente informativa que resalta el carácter refinado de estos altavoces.


2. BadBadNotGood – "Signals" (Talk Memory): Aquí buscábamos poner a prueba la rapidez y el control del grave. La batería y el bajo eléctrico de este corte de jazz psicodélico exigen un driver que no tenga miedo al transitorio. El cono de aluminio de los AE1 responde con una agilidad pasmosa. El bombo tiene el "punch" necesario, seco y articulado, mientras que el saxofón mantiene su timbre metálico y vibrante sin volverse estridente. La coherencia tonal entre el tweeter de carbono y el woofer de metal es, simplemente, magistral.


3. Max Richter – "Vivaldi, The Four Seasons: Winter 1" (Recomposed by Max Richter): En este pasaje de cuerdas frenéticas, los AE1 demuestran su herencia de monitor de estudio. La resolución en las altas frecuencias permite distinguir el ataque de los arcos contra las cuerdas con una claridad informadora. La extensión del agudo es generosa y aporta una gran sensación de aire, pero gracias al excelente diseño del filtro, nunca resulta fatigante. Es una escucha detallada que invita a redescubrir grabaciones que creíamos conocer a la perfección.


Datos Técnicos.

  • Tipo: Monitor de 2 vías con puerto réflex trasero de ranura.

  • Woofer: 125 mm de aluminio cerámico anodizado.

  • Tweeter: 25 mm de cúpula de fibra de carbono con guía de ondas WDT.

  • Respuesta en frecuencia: 40 Hz – 35 kHz.

  • Sensibilidad: 88 dB.

  • Impedancia: 6 Ohmios.

  • Dimensiones: 310 x 185 x 250 mm.

  • Peso: 7 kg por unidad.


Conclusiones.

Los Acoustic Energy AE1 40 aniversario no son solo un tributo a un clásico; son una prueba fehaciente de que el diseño de monitores compactos todavía tiene margen de mejora cuando se aplica ingeniería de vanguardia. Su virtud más destacable es la honestidad. No intentan engañar al oído inflando artificialmente el grave, sino que ofrecen una respuesta rápida, coherente y extremadamente resolutiva.


AE1 40th Anniversary

Si vuestro sistema está compuesto por componentes de alta resolución y buscáis un altavoz que no actúe como un cuello de botella, los AE1 son una apuesta segura. Requieren una amplificación de calidad para brillar (como hemos comprobado con nuestros McIntosh), pero una vez ajustados, ofrecen una ventana transparente a la grabación original. En Et Sona creemos que este monitor es el cierre de un círculo que comenzó hace 40 años y que, hoy más que nunca, sigue marcando el camino a seguir en la alta fidelidad británica.


Hay algo a destacar y es, precisamente, el punto es el que marca la línea divisoria entre quienes consideran a los AE1 unos monitores "reveladores" y quienes los encuentran algo exigentes. Durante las sesiones de escucha para esta reseña, ese pico en torno a los 10 kHz se hizo evidente, especialmente al utilizar fuentes muy analíticas o grabaciones con una producción algo brillante.


Esa elevación en la respuesta del tweeter de fibra de carbono no es un error de diseño, sino una decisión acústica deliberada de Acoustic Energy para mantener ese carácter de "monitor de estudio" que busca extraer hasta el último gramo de aire y detalle de la grabación. En mi sistema, esta característica interactuó de forma muy específica con el resto de componentes:


Esto, sin embargo, tiene fácil solución. Por ejemplo, al utilizar el Lampizator Atlantic 5 TRP con las válvulas EL34 de PSVANE, ese pico se suaviza notablemente. La calidez armónica de las EL34 compensa esa energía extra en el agudo, transformando lo que podría ser una sibilancia molesta en una extensión cristalina y muy informativa.


Asi mismo, durante las pruebas he notado que estos altavoces son muy sensibles al toe-in. Si se orientan directamente hacia los oídos, esos 10 kHz pueden resultar dominantes en sesiones largas. Sin embargo, al colocarlos con una inclinación menos agresiva (casi paralelos), el escenario sonoro se abre y la respuesta en altas frecuencias se percibe mucho más equilibrada en el punto de escucha.


Sin embargo, insisto, cada sala y cada oído es diferente y, no en todos los casos, será necesario mitigar o suavizar ese pico. Es precisamente ese énfasis el que permite que temas como los de Mikaela Davis tengan ese brillo especial en las cuerdas del arpa, aunque entiendo perfectamente que, en salas con mucha superficie reflectante o con electrónica de estado sólido muy "fría", ese pico pueda requerir algo de atención en el tratamiento acústico o en la elección del cableado. Yo no sé si llamarlo una preferencia de diseño, un compromiso, una adaptación a entornos de estudio o qué. Prefiero llamarlo "personalidad", aún así, me pareció relevante comentarlo pues, en la práctica, el potencial cliente de estos altavoces deberá considerarlo en su decisión.


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