AMPHION ARGON 3X
- Manel Segarra

- 3 mar
- 4 Min. de lectura
Precisión Nórdica: Las Amphion Argon 3X Monitores para un sonido destacado.

AMPHION es una marca relativamente reciente (fundada en 1998) de origen finlandés que mantiene la producción en origen. Según la asociación oficial de la que forman parte, al menos el 50 % del valor añadido de sus productos se genera en Finlandia. Es decir, no se trata de una marca que deslocaliza la producción en Asia y se limita a ensamblar en Europa. Sus productos también incorporan valores como la sostenibilidad y la durabilidad. Los monitores ARGON 3X comparten esta filosofía fundacional y están llamados a ser el tope de gama dentro de los altavoces de estantería de la marca. En realidad, son una evolución de los anteriores 3S. La mejora principal está el nuevo tweeter que busca un mayor detalle y claridad en las frecuencias altas. Por su lado, el crossover también está optimizado para lograr una mejor gestión de la integración de los transductores.

Como el modelo precedente, tienen un nivel de acabados impecable. Su estética es inconfundiblemente nórdica y transmiten sensación de producto de calidad. Antes de entrar en su rendimiento, a simple vista detectamos dos elementos muy interesantes. El primero, una guía de ondas alrededor del tweeter. Y, el segundo, un driver pasivo en la parte trasera. Estos dos elementos, como veremos, determinarán su desempeño. Hay un par de aspectos más que me han gustado y vale la pena mencionar: el sistema de conexión de los cables con un pequeño cilindro de plástico que se aprieta sin herramientas y que garantiza un buen contacto. Y otra solución muy práctica: ambos drivers están protegidos por una rejilla metálica que permite ver a través y que remata visualmente bien los altavoces.
Antes de entrar en conclusiones, debo decir que, en mi opinión, no es fácil encontrar altavoces de estantería por menos de 4.000 euros y que alcancen la excelencia de verdad. Es decir, que lo hagan todo muy bien y que no manifiesten ninguna debilidad. Por su planteamiento y por su precio, parece que los ARGON 3X asumen el reto de erigirse como solución definitiva dentro de ese segmento. Por eso, para comprobar si lo consiguen, van a ser sometidos a una batería de pruebas durante un par de semanas.
Empezamos con el pianista israelí Omar Klein. Su tema “Plat Tunisien” (2026) es una especie de demostración de lo que mejor sabe hacer: un tipo de jazz divertido, de ritmo constante y con influencias orientales. Lo sigo desde hace años y creo que está evolucionando de forma muy positiva y evitando caer en el world music de fácil consumo. Reproduzco desde streaming y los AMPHION restituyen con rapidez el piano en mi sala. Me gusta el peso que le dan al instrumento. Es el justo, no añaden armónicos ni resonancias extras. Algunos altavoces italianos, por ejemplo, son algo más “creativos” y consiguen una mayor presencia a costa de un poco de coloración. Las AMPHION reconstruyen el piano de Klein tal como el artista lo tocó y lo grabó. Las percusiones graves tienen también la presencia adecuada. No hay efecto bass-reflex y enseguida entiendo las ventajas del radiador pasivo. Mi sala no es fácil, pero estos altavoces nórdicos consiguen sortear los puntos críticos y ofrecer un grave lleno pero limpio. En el minuto 03:28 uno solo de contrabajo parece hecho a propósito para este banco de pruebas. Los AMPHION lo resuelven muy bien, mejor que cualquier monitor de estantería de su tamaño. Conforme la frecuencia baja, el grave pierde fuerza de manera natural y progresiva. Por definirlo de alguna manera, podría decir que, sin llegar a la presencia de unas columnas de grandes drivers, las ARGON 3X nos dan un grave con una buena densidad y con mucha elegancia.

Pero vamos a ver más cosas. Dado que estos altavoces han coincidido en el banco de pruebas con el reproductor de cd Primare CD35, vamos a reproducir el disco “Flesh on Flesh” de Al Di Meola. El tema “Fugata” incorpora todo tipo de percusiones, guitarras acústicas, teclados e incluso flautas. El Primare es muy preciso y analítico y las AMPHION no se quedan atrás. Al contrario, el tweeter se luce y no pasa por alto ningún detalle. Lo que me sorprende es la claridad con la que lo hace. Se trata de un agudo tímbricamente neutro y muy aireado. Probablemente, el sistema de guía de ondas tendrá algo que ver en ese desempeño. En general, los instrumentos no se mezclan y la escena se perfila con una definición perfecta situándolo todo en su lugar preciso.
Vamos ahora a hacer una prueba que intuyo que será interesante. Reproduzco en mi tocadiscos el vinilo “Breathless” (1978) de Camel. Esta vez utilizo un preamplificador de válvulas. Los altavoces ARGON 3X se crecen y parecen que escalen a un siguiente nivel. La fuente analógica y las válvulas le dan un toque vintage a la música, pero los monitores nórdicos suben la apuesta y además de recrear ese sonido que me recuerda al de los equipos de Alta Fidelidad de los años 80, mantienen todas las virtudes constatadas en las pruebas anteriores con fuente digital y transistores. Estamos disfrutando a la vez de lo mejor de ambos mundos. Ahora escuchamos un grave mucho más denso y orgánico y unos medios un poco más “expandidos”. Pero sin perder detalle y manteniendo la precisión tímbrica.

Todas estas pruebas y otras cuyo detalle omito para no alargarme me permiten sacar unas buenas conclusiones. Los AMPHION ARGON 3X son unos monitores de estantería muy neutros, con nivel de detalle espectacular y que nunca pierden la elegancia. Cuando digo neutros no quiero decir que sean planos y aburridos. Al contrario, es muy placentero y hasta divertido ver como resuelven ambos extremos del espectro musical. Con grabaciones muy “digitales” pueden resultar algo fríos porque no colorean ni inventan nada. Con grabaciones analógicas o amplificadores que aporten algo de calidez, sorprenden muy positivamente.

En general, son el producto ideal para el usuario que exija la mayor limpieza y precisión en la reproducción musical. Y, desde luego, puedo certificar que, incluso buscando sus límites, nunca hacen nada mal. No he podido encontrar ninguna debilidad. Por eso, las AMPHION ARGON3X me han parecido un producto verdaderamente High End y totalmente recomendable incluso para clientes con salas difíciles. Por mi parte, solo puedo añadir que voy a prorrogar una semana más la presencia de las ARGON 3X en mi casa porque me va a resultar extremadamente difícil prescindir de ellas.





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