Eversolo Play CD
- Manel Segarra

- 1 jun
- 5 min de lectura
¿El Amplificador Todo en Uno Definitivo?

A estas alturas, poca cosa más se puede decir del éxito de la irrupción de los productos Eversolo en el panorama del audio. Éxito basado, sobre todo, en ofrecer más por menos y siempre con una honestidad que hace que el cliente no se lleve a engaño. Los productos de Eversolo han entendido que el usuario medio, cada vez más, se basa en el streaming como fuente de música. Y también han entendido que, la gran mayoría de clientes no quieren o no pueden permitirse (por falta de espacio) un equipo de componentes separados de gran tamaño. En este orden de cosas, aparece el Eversolo Play y, sorprendentemente, añade a los conceptos anteriores una bandeja lateral de reproducción de cd. Lo más interesante y meritorio del producto es cómo han conseguido incluir en una carcasa tan pequeña tanta funcionalidad.
En el fondo, estamos hablando de un amplificador integrado con streaming, entradas digitales y la citada capacidad para reproducir cd. En realidad, no le falta de nada, porque además se puede conectar otra fuente analógica e, incluso, un giradiscos. Por no hablar de funciones muy interesantes como capacidad multiroom, corrección de sala con micrófono, ecualización paramétrica, etc. La web del fabricante enumera de forma extensa y detallada todas las funcionalidades del aparato, que son muchas y, por eso, remito al lector allí. En esta revisión de producto lo que nos interesa en si tanta tecnología comprimida funciona y si la parte de amplificación es solvente para ofrecer un mínimo de calidad musical. En otras palabras, queremos saber si estamos ante un producto más o menos decente de electrónica de consumo o ante un verdadero equipo de Alta Fidelidad.

Pero vamos por partes, porque el Eversolo Play, dada su complejidad y para aprovechar todas esas opciones requiere una de app fácilmente descargable en el smartphone. Aprovecho para comentar que, por el poco coste que tienen, tener una tablet dedicada a estos menesteres puede ser una opción inteligente. La app se configura muy bien y se enlaza con el servicio de streaming que tengamos contratado. Por su eficacia y facilidad de uso, me ha recordado a la del Wiim Amp Ultra, que considero una auténtica referencia. He intentado utilizar el control de sala con el micrófono del smartphone, con resultados aceptables. Pero, como conozco los defectos y particularidades de mi sala, para hacer estas pruebas he preferido no hacer ninguna corrección ni ecualizar. He de decir, que los compañeros ideales del Eversolo Play serían unos monitores de gama básica o media con buena sensibilidad. Cuando hago este tipo de pruebas, suelo pedir al fabricante que me suministre también los altavoces con el fin de no utilizar los míos que, teóricamente estarían varios niveles por encima. Pero, en esta ocasión, he decidido apostar fuerte y asociar el Eversolo a mis columnas italianas Sigma Acoustics T-11 de la prestigiosa Extreme Audio.

El resultado ha sido, como poco, inesperado y sorprendente. El Eversolo ha demostrado una fuerza que parece que imposible que un aparato tan compacto pueda generar. Pero lo que me ha impresionado todavía más ha sido la calidad con la que ha gestionado las columnas. El disco “Martina Mia…” (2004) de Mia Martini tiene arreglos musicales orquestales con una cierta grandilocuencia en la que la voz de la Martini se explaya con emoción y técnica vocal. Parece mentira, pero, lo primero que he constatado es que esa voz se ha expresado con una limpieza, protagonismo y veracidad tímbrica propia de un sistema de mucha más envergadura. He continuado con otras cantantes de jazz y puedo decir que prácticamente ha superado, en ese aspecto, a mi equipo principal. El Eversolo aporta una dinámica considerable y, sobre todo, una limpieza en la reproducción muy meritoria. Por momentos, he llegado a creer que estaba haciendo una audición de unas Sonus Faber con válvulas.
Pero vamos a seguir con uno de mis géneros preferidos, el jazz fusión. Ha salido hace poco un disco del incombustible Randy Brecker “Espírito” (2026) y nos lanzamos hacia allí. Continuamos en streaming, la app va muy bien y subimos el volumen desde el teléfono. Ahora empiezo a intuir (solo intuir) la limitación del Eversolo en su capacidad de ofrecer una gran pegada en las percusiones graves. Me explico, no es que no llegue ni desfallezca, pero no lo hace con la generosidad de mi etapa de potencia Musical Fidelity del triple de vatios. Pero, atención, porque llegados a este punto el Eversolo vuelve a sorprendernos positivamente. Lo asocio a mi subwoofer y descubro otra de las grandes virtudes del aparato que estamos analizando: su capacidad de gestionar los subwoofer en general. Para ello, lo conectamos con la salida RCA específica. Un sencillo menú nos permite hacer los ajustes necesarios y sin mucha necesidad de aplicar demasiados ciclos prueba-error. Por explicarlo resumidamente, lo que hace el Eversolo es liberar de los graves a las columnas Sigma T-11 y los manda al sub. El corte de frecuencia lo podemos situar donde más nos convenga y, aparte de regular el caudal de graves en el sub autoamplificado, desde la app podemos hacer un ajuste fino adicional cómodamente situados en el punto de escucha. Además, al estar las Sigma liberadas de las frecuencias más bajas, trabajan mejor. Pongo el tema Hot Sauce del mismo disco. Desde el principio hay una base rítmica muy potente con el bajo eléctrico. La fuerza es brutal pero, al estar todo tan bien gestionado, no se producen bolas de graves ni rebotes indeseados. La integración es perfecta y llego a una conclusión inmediata. Para optimizar el Eversolo quizá la mejor combinación sean unos monitores pequeños de calidad media con un sub autoamplificado que complemente.
Antes de entrar en la parte de cd, vale la pena comentar otro de los aciertos de este pequeño amplificador todo en uno. Se trata de la pantalla frontal, con una definición y contraste muy logrados. Además de visualizar menús, informar de la canción del servicio de streaming, etc., puede mostrar también unos agradables vúmetros tipo retro muy bien conseguidos. He mencionado ahora el tema de la pantalla porque ese es el motivo de que la bandeja de los discos compactos esté en el lateral; porque, literalmente, no cabe en otro lugar. Es una solución poco ortodoxa pero efectiva para compatibilizar un tamaño general compacto con una pantalla legible desde mucha distancia (no como otras que a más de 2 metros ni se leen). Y ahora, sí, introducimos el cd “Blood On The Tracks” de Bob Dylan (1975). Aquí ya no hay sorpresas, porque constatamos que todas las virtudes en el sonido del streaming se conservan intactas. Separación de instrumentos y protagonismo del la voz de Dylan, que aparece adelantada y bien aislada del resto de la música. Seguimos con otros cd, incluidos copias, y el aparato los reproduce todos sin quejarse. Como anécdota, he de decir que, desde la app, no he logrado cambiar a streaming y luego volver al cd. Desde la pantalla táctil, ningún problema. Y, además, con el detalle de ofrecer la carátula del cd que estamos reproduciendo, aunque sea copiado. Se nota que los de Eversolo han pensado en todo.
En definitiva, estamos ante un producto que excede su propio planteamiento, porque, desde una premisa de practicidad y coste contenido, es capaz de alcanzar un sonido de verdadera alta fidelidad comparable, como mínimo, a equipos de componentes separados que, coste aparte, ocupan cinco veces más espacio. Por eso, este Eversolo Play, que, a priori, podría plantearse como un segundo equipo, se erige en una solución con entidad propia y que debe considerarse muy en serio.





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