iFi ZEN Air Blue

Una opción sensible para permitir streaming y Bluetooth en cualquier equipo, con la mejor calidad posible.

El auge de las plataformas de streaming (tanto en el ámbito de vídeo, como de música) ha transformado por completo la manera en que consumimos cultura y entretenimiento. Este cambio de paradigma ha obligado a los sistemas de alta fidelidad tradicionales a adaptarse a la comodidad de la conectividad inalámbrica.
Ante este desafío, existen 2 posibles vías: Un streamer dedicado o un equipo que permita transmisión de audio por medio de la tecnología Bluetooth.
Sin embargo, la transmisión a través de Bluetooth ha cargado históricamente con el estigma de ser una vía de baja calidad, propensa a la compresión drástica y a la pérdida de matices críticos. Seamos honestos, la tecnología ha existido ya por casi 3 décadas. A pocos nos sorprende. La realidad, sin embargo, es que estamos muy lejos de los inicios de la misma y que, al contrario que muchas “novedades” de antaño, se trata de una tecnología que ha seguido avanzando.
Y vaya si ha avanzado que, a día de hoy, son varios los equipos que permiten la transmisión de audio sin pérdidas a través de esta tecnología. Entra en escena iFi Audio.
Con el ZEN Air Blue, la firma británica iFi Audio se propone erradicar estos prejuicios, ofreciendo un receptor Bluetooth de alta resolución que destila la tecnología de sus gamas superiores para ponerla al servicio del aficionado que busca la máxima comodidad, sin renunciar a una conversión digital-analógica rigurosa.
Al igual que ocurre con el resto de la familia ZEN Air, el objetivo de la marca es democratizar el acceso al audio de alta fidelidad. Para ello, han eliminado los costosos chasis metálicos y las conexiones balanceadas, concentrando todos los recursos de ingeniería en lo que verdaderamente importa: un frente digital de última generación y una selección de códecs y componentes capaces de extraer hasta el último bit de información del aire.

Construcción.
Físicamente, el ZEN Air Blue se presenta en la ya característica carcasa de polímero de alta resistencia con un acabado texturizado en tono gris claro, un diseño que encaja de forma armoniosa en cualquier rack de audio moderno sin sumar un peso excesivo.
En el panel frontal, la sencillez es la norma: un único botón central gestiona el emparejamiento del dispositivo, flanqueado por dos indicadores luminosos que cambian de color para informar de forma visual tanto de la tasa de muestreo como del códec de audio que se está recibiendo en tiempo real.
La verdadera magia de este dispositivo se oculta en su placa interna. A diferencia de la inmensa mayoría de receptores Bluetooth del mercado, que utilizan chips integrados todo en uno para recibir y convertir la señal encargándose de todo el proceso de forma comprometida, iFi ha implementado una arquitectura dividida en etapas de nivel profesional. El procesamiento de la señal de radiofrecuencia corre a cargo de un avanzado chip de la serie QCC de Qualcomm, el cual se limita a recibir la información digital aérea con la máxima estabilidad posible.
Una vez recibida la señal, esta se envía directamente a un chip de conversión digital-analógica independiente firmado por ESS Sabre con arquitectura HyperStream. Este convertidor dedicado integra un eliminador de vibración temporal (jitter) en el dominio del tiempo, garantizando que la reconstrucción de la onda analógica sea precisa, límpia y libre de las distorsiones temporales asociadas a las transmisiones inalámbricas básicas.
La sección trasera cuenta con un par de salidas analógicas RCA y una antena de alta ganancia que asegura una cobertura excelente incluso en estancias con múltiples obstáculos arquitectónicos.
Para evaluar el rendimiento real de este receptor inalámbrico, lo hemos integrado en dos configuraciones distintas. Las sesiones de escucha se han centrado exclusivamente en la reproducción de archivos musicales en streaming de alta resolución transmitidos desde dispositivos móviles utilizando los códecs de transmisión de alta velocidad LDAC y aptX HD, los cuales permiten aproximarse, de forma teórica, a la calidad del CD.
Por último, he de mencionar que, el equipo incluye en su sección de instrucciones, una configuración para utilizarlo como receptor Bluetooth en un vehículo, asociado al sistema de sonido. Esta configuración me ha resultado interesante pero, claramente, escapa al alcance de esta web y, por tanto, de mi reseña.
Cómo suena.
En la primera configuración, hemos emparejado el ZEN Air Blue a los altavoces activos Vulkkano ARC 5 MKII que, si bien, cuentan con receptor Bluetooth, no ofrecen los códecs lossless que el Blue tiene. ¿Mejoría? Clara y contundente. No sólo por los códecs, la ventaja del tratamiento de la señal por el chip ESS es evidente y apreciable. La entrega del sonido, en términos generales, ganó en claridad y definición a la par que en profundidad. Un claro ganador para cualquier par de altavoces activos que, cuenten o no con tecnología Bluetooth, vean sus especificaciones superadas por este equipo.
En un segundo momento, decidí a probar en el equipo principal que, si bien cuenta con un streamer dedicado, hacía necesario adentrarse en el mundo de la flexibilidad que aporta la tecnología Bluetooth.
Siendo sinceros, no es mi primera opción para alimentar de música al conjunto (ahora integrado por el previo Elektor y el amplificador Hypex Ncore) y, sin embargo, se ha de probar todo. El Blue se integró como fuente en el previo y, desde ahí, pasó directamente hasta los altavoces Axxess L1.

He de decirlo. El comportamiento acústico del ZEN Air Blue destacó desde los primeros compases por una vivacidad y una claridad que, por un momento, parecían desmentir el argumento contra la procedencia inalámbrica de la fuente. No encontré un sonido plano, comprimido o carente de dinámica que suele asociarse a los receptores Bluetooth comerciales. El iFi entrega una firma sonora equilibrada, con una extensión excelente en ambos extremos del espectro y una transparencia que permite evaluar la calidad de la producción original. Apoyándonos en flujos de streaming estables, seleccionamos tres obras clásicas y contemporáneas para poner a prueba su rendimiento:
1. Brad Mehldau – "After Bach: Rondo" (After Bach / Nonesuch Records / Streaming en Alta Resolución): Esta compleja pieza de piano solo es idónea para calibrar la precisión del reloj digital y la velocidad del convertidor ESS Sabre. Transmitido a través del códec LDAC, el ZEN Air Blue reproduce el ataque de las teclas con una nitidez formidable. La mano izquierda de Mehldau desciende con un peso idóneo en las notas graves, mientras que las intrincadas líneas de la mano derecha se desenvuelven sin emborronarse en absoluto. El decaimiento de las notas en la sala se percibe de forma natural, demostrando que el receptor respeta la microdinámica y la reverberación del instrumento sin aplicar compresiones agresivas que ahoguen la interpretación.
2. Gillian Welch y David Rawlings – "Woodland" (Acony Records / Streaming en Alta Resolución): Pasamos a una producción de folk rock acústico de una pureza tímbrica excepcional para analizar la gestión del rango medio y las texturas de los instrumentos de cuerda. Las guitarras acústicas de Welch y Rawlings aparecen en el escenario con una separación excelente; se puede percibir con claridad la textura de la madera y el sutil punteo de las púas sobre las cuerdas metálicas. Las voces de ambos intérpretes se proyectan adelantadas, cálidas y con una presencia física muy real en el centro de la sala de audición. El ZEN Air Blue evita cualquier tipo de arista digital o sibilancia artificial en las frecuencias medias-altas, entregando la armonía vocal con una fluidez que invita a encadenar un álbum tras otro.
3. Jan Garbarek / The Hilliard Ensemble – "Parce Mihi Domine" (Officium / ECM Records / Streaming en Alta Resolución): Cerramos la sesión con una obra sobrecogedora que combina el saxofón soprano de Garbarek con los cantos del Hilliard Ensemble en la acústica de una abadía. Esta toma exige una capacidad sobresaliente para reproducir la tridimensionalidad y la atmósfera del espacio de grabación. El receptor iFi gestiona la enorme reverberación de la pieza con un control asombroso; las voces del coro flotan al fondo de la escena, perfectamente estratificadas, mientras que el saxofón se eleva con una extensión limpia y directa que corta el aire sin llegar a resultar hiriente en los pasajes de máxima intensidad. La sensación de aire alrededor de los músicos confirma que la etapa de conversión independiente realiza un trabajo impecable a la hora de preservar los microdetalles espaciales del flujo de streaming.
Salvando las distancias, las diferencias apreciables entre la reproducción a través del streamer dedicado y el DAC de alta gama y el receptor Bluetooth, son apreciables para un oido entrenado pero, sin duda, el Zen Blue aporta una solución de fácil integración y resultados más que aceptables para quien, por una razón u otra, no puede depender de un equipo de streaming dedicado y, como alternativa, recurre a este receptor Bluetooth.
Datos Técnicos.
Chipset de Recepción: Qualcomm de la serie QCC optimizado para la gestión de audio por radiofrecuencia de alta velocidad.
Conversión Digital-Analógica: Chip dedicado ESS Sabre HyperStream DAC con eliminación de jitter integrada.
Códecs Bluetooth Compatibles: Soporte completo para LDAC, aptX HD, aptX Adaptive, aptX, AAC y SBC, cubriendo todos los estándares del mercado.
Respuesta en Frecuencia: Veinte hercios a veinte kilohercios con una linealidad absoluta en la banda de audio.
Voltaje de Salida: Dos con cero voltios en la salida analógica RCA, garantizando una compatibilidad de línea estándar con cualquier preamplificador o amplificador integrado.
Alimentación: Conexión de cinco voltios mediante puerto USB-C trasero, idóneo para su uso con fuentes de alimentación lineales o adaptadores de corriente estándar.
Conclusiones.
El iFi ZEN Air Blue demuestra con autoridad que, la comodidad del streaming inalámbrico, no tiene por qué estar reñida con las exigencias del audio de alta fidelidad. El acierto de la firma británica radica en tratar la señal como un transporte digital puro, delegando la delicada tarea de la conversión analógica en un circuito especializado y maduro, alejado de las soluciones integradas de bajo coste.
Si bien carece de las florituras estéticas o las salidas balanceadas de la gama superior, su rendimiento acústico, gracias a la utilización de códecs avanzados como LDAC, proporciona una experiencia auditiva rica, detallada y de una musicalidad indiscutible. Para aquellos aficionados que deseen integrar los servicios de streaming en un equipo analógico clásico de manera rápida, económica y con un estándar de calidad riguroso, el ZEN Air Blue se alza como una herramienta indispensable. Un móvil o tableta, un par de cables y estás listo para disfrutar de música con calidad lossless. Si de ponerlo fácil se trata, iFi se lleva el premio con el ZEN Blue Air.





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