Kiwi Ears Cadenza II
- Fernando Alday

- hace 5 días
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La evolución de un clásico impone una fuerte presencia y refuerza el legado de una marca que ha llegado para causar un fuerte impacto en el mundo de los IEM.

Habiendo analizado su predecesor (Reseña Kiwi Ears Cadenza), ha llegado el momento de conocer la evolución de estos auriculares. Acostumbrados ya al buen sonido que hemos disfrutado de la marca, no esperamos una decepción de los Cadenza II, pero sí que prometen sorprendernos con un innovador compuesto en su driver, que ha dejado de lado el Berilio de la primera edición y apuesta por PET y Titanio para un sonido claro, detallado y, sobre todo, con mucho control. Vamos ahí.
Construcción
Comencemos por la presentación. Al estilo de la marca, en una sencilla caja se presentan los auriculares, el cable y una limitada selección de tips. En este rango de precio más que suficiente pues yo, al menos, prefiero que el presupuesto del fabricante se destine al producto en sí, no a la caja.

Los Kiwi Ears Cadenza II se apoyan en una arquitectura dinámica única, su driver de 10 mm con diafragma de PET recubierto en titanio. La propuesta combina simplicidad estructural con un trabajo acústico específico a través del sistema KARS 2.0, enfocado en controlar resonancias internas y estabilizar la transición entre graves y medios. El planteamiento es directo: coherencia tonal, control y versatilidad.
La cápsula está fabricada en resina compuesta de policarbonato con acabado suave al tacto. La placa frontal de aluminio mecanizado por CNC incorpora un patrón de panal grabado con láser que aporta rigidez estructural y una estética diferenciada dentro de su segmento. Se encuentra disponible en 2 tonos: gris y azul.

El cable es desmontable mediante conectores 2-pin de 0,78 mm e incluye conductor de cobre monocristalino de alta pureza. El conjunto resulta ligero, ergonómico y con buen aislamiento pasivo. La inserción es estable y permite sesiones prolongadas sin incomodidad. La microfonía es contenida y la flexibilidad suficiente. Los cables de Kiwi Ears suelen resultar de buena calidad.
Sonido
El perfil tonal se sitúa en una curva equilibrada con ligera inclinación cálida en graves y presencia controlada en la zona alta, aún así, el detalle es perceptible y agradable. No resultan en fatiga auditiva.
El grave presenta buena extensión y densidad, con subgrave perceptible y un mid-bass firme. La textura es correcta y el control mejora claramente cuando el transductor recibe corriente suficiente. Con fuentes portátiles de baja entrega el grave pierde tensión y la escena se comprime. Alimentados con mayor potencia el driver gana autoridad y definición.
Los medios mantienen claridad y cuerpo. Las voces se perciben bien posicionadas, con articulación limpia y sin enmascaramientos evidentes. El sistema KARS 2.0 contribuye a una transición homogénea entre registros, manteniendo continuidad tonal y naturalidad en instrumentos acústicos.

El agudo está extendido y ofrece buena percepción de detalle. La zona alta aporta aire y microinformación sin agresividad marcada. La presentación conserva suavidad estructural, evitando fatiga en escuchas largas. La escena sonora es amplia lateralmente, con separación correcta y posicionamiento estable. La profundidad es moderada, aunque mejora con amplificación adecuada.
Con Strange Little Girls - Tori Amos, la voz de Tori y los detalles de la grabación, especialmente en el primer tema "New Age", son presentados de manera natural, coherente y con buena transmisión de presencia y ritmo.
Pasando a algo de Jazz, Filin de Melissa Aldana nos presenta una complejidad tonal y ritmo muy atractivo que, tras la primera impresión, resulta muy agradable a través de los Cadenza II. "Las Rosas no hablan" nos da una presentación predominantemente rica en textura y timbre.
En general, he disfrutado los Cadenza II con música de buena producción y, como he dicho, mejor con buena potencia detrás. La claridad, proyección y timbre de los mismos me ha resultado en extremo agradable y no me ha producido fatiga.
Sinergia y amplificación
Aunque las especificaciones sugieren facilidad de manejo, los Cadenza II muestran un comportamiento más sólido cuando reciben mayor entrega de corriente. Con fuentes básicas funcionan correctamente, pero el rendimiento técnico aumenta de forma clara con amplificación dedicada. Así, me vi obligado a pasar del Apple Dongle DAC y del Blon V1 (este último con mejores resultados) a las armas grandes.
Con el iFi xDSD Gryphon el grave adquiere mayor firmeza, la escena se expande y el microdetalle se presenta con mejor separación. La estructura dinámica se vuelve más estable y el control del diafragma mejora perceptiblemente. El resultado es un sonido más abierto, definido y con mayor sensación de autoridad.
Especificaciones
Driver dinámico de 10 mm con diafragma de PET recubierto en titanio
Sistema Kiwi Acoustic Resonance System 2.0
Impedancia: 18 Ω
Sensibilidad: 106 dB
Respuesta en frecuencia: 10 Hz – 29 kHz
Conector 2-pin 0,78 mm
Cable de cobre monocristalino

Conclusión
Los Kiwi Ears Cadenza II ofrecen una afinación equilibrada y una construcción sólida dentro de su rango de precio. El comportamiento del driver mejora de forma evidente cuando recibe potencia suficiente, alcanzando un nivel de control y definición superior al esperado en su categoría. Con amplificación adecuada, el conjunto muestra coherencia tonal, buen nivel técnico y una presentación madura.





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