Cyrus 40 PPA
- Fernando Alday

- 27 feb
- 7 Min. de lectura
Actualizado: 3 mar
Un previo de phono que muestra el futuro de la tecnología aplicada a la escucha del vinilo.

¿Necesita el mundo otro previo de phono? Hay infinidad de opciones, desde unos pocos euros hasta el precio de un piso en una ciudad pero ¿Dónde está el punto medio? Aquel hipotético balance donde encontramos comodidad, buen diseño, excelente sonido y precio accesible. Cyrus ha levantado la mano y pone sobre la mesa una propuesta que, desde mi punto de vista, es excepcional.
Construcción.
La línea 40 de Cyrus representa una propuesta innovadora dentro de su amplio legado. Han mantenido el formato "medio" de los equipos, pero han incluido displays OLED en color blanco y un renovado chasis con maquinados mecánicos de primer nivel. Es, por decirlo llanamente, un producto que no sólo se escucha de primer nivel, sino que también se ve como un producto de Hi-End.

Desde luego, la parte que más destaca es la pantalla frontal. Con controles sensibles al tacto y un tamaño respetable, nos muestra claramente y en todo momento la información que necesitamos conocer de nuestro previo de phono, es decir, cual de las entradas está en funcionamiento, pues el previo cuenta con la posibilidad de conectar hasta 4 equipos), así como la configuración que hemos aplicado a cada una de ellas. Esto nos ayuda mucho si tenemos varias cápsulas o distintos brazos en el tocadiscos.
Volviendo al frente, al encender el equipo mediante el toque en la pantalla o a través del mando a distancia, el color blanco del texto provee un excelente contraste y cero fatiga visual, aunque también es posible modificar el brillo o, incluso, apagar el display por completo. Una pequeña queja en este sentido es que, aunque el contraste es excelente, el material casi espejo del cristal hace que los reflejos, como se puede ver en la fotografía superior, sean prominentes, lo que puede resultar molesto desde ciertos ángulos o posiciones. Entiendo que resulta más atractivo esto que un acabado mate (como el de algunas pantallas de televisor o monitores) pero, probablemente, resultaría de más fácil lectura, como digo, bajo ciertas condiciones.

La salida de la señal también cuenta con la provisión de salida Single Ended (RCA) o Balanceada (XLR) por lo que las opciones se amplían en cuanto a la utilización de previos o amplificadores, así como a la ubicación del equipo, pues como sabemos, los cables XLR permiten distancias mayores entre los mismos.

Por último, el Cyrus 40 PPA viene con un mando a distancia. El mismo, de aluminio, da un tacto sólido y una operación excepcional con respecto al control del equipo y otros de la casa, muy útil para ajustar la ganancia del previo desde la comodidad de nuestro asiento preferido, así como para encenderlo y apagarlo. Si se tiene algún otro equipo de Cyrus, pues la funcionalidad se multiplica, así que se agradece la consideración y dedicación (ausente en otras marcas) a la creación e inclusión del mismo.
Como suena.
Antes de comenzar, repaso obligado del equipo utilizado:
Previo: McIntosh C504
Amplificador: McIntosh MC502
Tocadiscos: Pro-ject Xpression 1 carbon, plato acrílico, brazo 8,6” carbon Evo.
Cápsula: Audio-Technica AT OC9 MC III / Sumiko No.3 Blue Low.
Cabes interconexión: Stager Silver Solids
Tratamiento corriente: Lampizator Silk
Cables de corriente: Bazco Audio L1 (custom)
Altavoces: Axxess L1
Cables Altavoz: Viablue SC-4
Rack: Artesanía Audio Prestige 4 / Rack Tocadiscos Cristal de Artesanía Audio.
Accesorios: Artesanía Audio Damper / Gutwire Ultimate Ground Cable.
Comienza el ritual: una pequeña limpieza al vinilo a elegir y pasamos a colocarlo sobre el tocadiscos, nuevamente, quitamos algo de polvo con aire y cepillo, todo encendido, tocadiscos girando, soltamos la aguja con precaución. La música y el ritmo inundan la sala. El display del Cyrus se ilumina con los niveles de ambos canales estéreo y nos muestra que estamos escuchando una cápsula MC, así como los parámetros que hemos configurado previamente (manual en mano).
Comenzamos escuchando la nueva producción de Speakers Corner: This is Clarence Carter, nos queda claro que el PPA es un producto de primer nivel. Cero ruido de fondo, cero. Las transiciones entre canciones son de un silencio profundo y denso en el test pressing de Pallas. La veterana Audio-Technica traza con precisión láser los valles del vinilo y nos presta un sonido lleno de color, presencia y excelente rango dinámico. El PPA hace lo propio y nos presta amplificación de la tenue señal a un nivel excepcional. No es necesario abusar del control de ganancia, el conjunto McIntosh, con más años a cuestas que el resto de componentes combinados, se comporta a la altura (gracias en gran medida al tratamiento de corriente y a los cables que le acompañan), no dejándonos distinguir entre la escucha de vinilo y el frente digital a excepción de 1 pequeño detalle. El archivo de este disco que se encuentra en streaming, es de una calidad abismal, por lo que palidece en comparación al cálido y dinámico sonido de nuestro disco. En este sentido, el PPA está teniendo que competir con un DAC que multiplica varias veces su precio y que, aún así, en obvia dependencia de la fuente que reproduce, no permite una comparación justa.
El sonido soul presenta graves definidos y profundos, una voz con una textura y claridad impresionante. El ritmo se transmite nítido y completo, nos calienta un poco la sangre incluso, pues en estas frías mañanas de invierno, un poco de movimiento no nos viene mal.
Intentamos equilibrar la balanza y pasamos a otra producción que hemos reseñado recientemente, Brandee Younger - Gadabout Season. Nuevamente, un comportamiento ejemplar del Cyrus con una claridad, detalle y presencia que imponían una verdadera consideración. La proyección de los transientes del harpa se ha visto presentada con excepcional detalle. Un disfrute espectacular en este excelente prensado y master.
Lo mencioné en la reseña del álbum:
Desde el punto de vista sonoro, Gadabout Season es una grabación de gran refinamiento técnico. El rango dinámico es amplio y está cuidadosamente gestionado: la música respira, hay aire entre los instrumentos y una clara separación que permite apreciar la sutileza general de la obra. No se trata de un álbum de contrastes explosivos ni de ritmos agitados, sino de una escucha que agradece el espacio y la contención.
El escenario sonoro es amplio y bien definido. La ubicación tridimensional de los instrumentos resulta clara, con una escena generosa y una separación precisa. Los detalles de los platillos y del arpa muestran excelente extensión y textura, con transientes orgánicos y una proyección natural que evita cualquier dureza artificial.
En términos de extensión de frecuencias, los agudos presentan un brillo controlado, expresivo y aireado, sin fatiga ni ofuscación. Permanecen suspendidos en el espacio con naturalidad y buena presencia. Los graves, por su parte, aparecen controlados y profundos, con bordes ligeramente redondeados que aportan cuerpo sin volverse difusos.
En gran medida, he de darle el crédito al Cyrus, pues el resto del frente analógico es bastante básico en este punto de mi re-encuentro con el mismo. Dicho esto, los vinilos se van sucediendo a un paso estrepitoso, había pasado algo de tiempo sin dedicarle horas de escucha al vinilo y he de decir que el Cyrus es, en gran medida, culpable de la recaída. La facilidad de uso, el excelente sonido, la capacidad de adaptación del equipo, vamos, el conjunto. El cambio de cápsula no me exigió más que unos pocos segundos para re-configurar y volver a obtener el rendimiento buscado de la Sumiko Blue, cuyo relevo fue más complicado desde el punto de vista de su instalación física (dada la naturaleza de los brazos de carbono). Ahora bien, he de abordar el tema de la fuente de alimentación opcional para el 40 PPA. En mi caso, no la solicité como parte de la reseña, esto por algunas razones: Primero, me gusta evaluar equipos por separado de ser posible, segundo, mi sistema de tratamiento de corriente es bastante bueno (sin ser nada exagerado) así que no anticipé problemas. Sin embargo, estoy consciente de que el rendimiento del equipo puede y debe mejorar aplicando una fuente de alimentación de mejores especificaciones. Aquí, ya lo dejo al gusto del cliente y a su presupuesto.
Independientemente, es positivo saber que se cuenta con un camino de actualización si se desea dar un pequeño empujón adicional al 40 PPA, que no es que le haga falta. Lo único que me quedó pendiente fue aprovechar la posibilidad de conectar más de 1 brazo, lo que mi sencillo Pro-ject no permite, aunque, si que cambié de entrada los conectores, no notando diferencia entre ellas, lo que no tendría por que ocurrir vamos.
Datos Técnicos.
Conexión para hasta 4 tocadiscos
Todas las entradas son compatibles con cápsulas MC y MM
Entradas MC configurables en ganancia, carga y capacitancia
Medidores de nivel de salida estéreo con retención de picos para optimizar la ganancia MC
Filtro subsónico para reducir la excursión de graves en discos deformados
Salidas balanceadas XLR y RCA
Interruptor de toma de tierra para ayudar a eliminar problemas de zumbido
Funcionamiento mediante mando a distancia
Compatible con la fuente de alimentación 40 PSU
Puerto Ethernet RJ45 para actualizaciones de firmware
Puerto USB A para actualizaciones de firmware
Dimensiones (Alto x Ancho x Profundo) 88 x 220 x 365 mm
Peso 4.8 kg
Conclusiones.

En este punto de mi vida he probado y escuchado ya varios previos de phono, unos tantos fuera de las páginas de Et Sona y, a mi consideración, debo decir que el Cyrus puntúa muy alto en aquellos basados en circuitos digitales o de componentes discretos (vamos, que no operan con válvulas).
En términos de claridad y fidelidad, no tengo ninguna duda de la capacidad del Cyrus 40 PPA, para en equipos de buena definición, con vinilo limpio y en buenas condiciones, es una excelente opción para disfrutar de nuestros discos preferidos.
Volviendo al tema, sólo puedo imaginar la mejora que propondría el emparejamiento con la fuente de alimentación que la casa ofrece, afortunadamente, al no encontrar ruidos y zumbidos de ningún tipo en mi sistema, por el momento me parece que podemos prescindir de ella.
Destaco, también la funcionalidad del display, pues la profundidad de la configuración, la facilidad de la misma y la presencia de los medidores de señal hacen que la puesta a punto sea fácil y precisa. Son elementos que me gustaría ver en más equipos.
Galería.





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